La historia de
CARLES
Pocas veces recuerdo lo que he soñado, pero desde hace dos años que hay un sueño que se repite de vez en cuando. Aparezco yo, de noche, sentado en una silla en medio de la calle, mirando la escalinata de cemento que tengo en frente y que parece llevar a algún sitio desconocido. La curiosidad me hace querer subir y empiezo a ponerme en pie. Me cuesta mucho, me noto las piernas muy débiles, lentas, me duelen. Me sobrepongo al dolor y me fuerzo, poco a poco consigo dar unos pasos hasta acercarme al primer escalón. Lo siguiente que recuerdo es despertarme en mi cama. Me incorporo y me miro las piernas. Me inclino para tocarme los pies. Con la mano noto los calientes pies pero no noto las manos que me tocan. -¿No te entristece soñar eso? Me preguntan a veces.
La verdad es que siempre me alegran estos sueños, me activan. Me recuerdan que hay algo que quiero recuperar y me dan energía para conseguirlo.
Desde que tuve el accidente viajo, hablo con médicos especialistas, estrecho muchas manos. He tenido que aprender cosas que jamás hubiera pensado que necesitaría saber y me he replanteado cosas que creía nunca debería plantearme.
Me sumergí en el mundo de la ciencia, con la cabeza llena de preguntas pero con sed de aprender y descubrir. Quería despejar esos interrogantes y saber qué factores impiden o retrasan una deseada solución para millones de personas con lesión medular.
Cuantos más congresos y conferencias presenciaba, más me impactaba la enorme distancia entre conocimiento científico y la salud de las personas. Evidencias científicas ya han probado que la curación de la lesión medular será posible en un futuro próximo. Entonces ¿A qué esperamos para actuar?
De esta pregunta nace la Fundación Fenexy. Una Fundación que lucha día a día para la curación de las lesiones medulares, para ofrecer a la ciencia todos los recursos que necesite para seguir avanzando. No se trata de instalar rampas al lado de las escaleras, se trata de no necesitarlas.
Nuestro objetivo es ambicioso y presenta un camino lleno de nuevos retos. Pero la ciencia nos hace ser cada vez más optimistas. Con cada nuevo descubrimiento nos dice a mí y a millones de personas que es posible. Que algún día podremos volver a ponernos en pie.
Que algún día podré volver a subir las escaleras que aparecen en mi sueño…






